jueves, 1 de mayo de 2008

¡Qué gran día este 1 de mayo!


Hoy es un gran día: una radio amiga le ha concedido a Radio NIkosia y todos sus medios/blogs asociados el GRAN PREMIO Pato-Cuchara de Poesía. Os pego aquí el comunicado oficial:




estimados amigos:os escribo desde "sopa de poetes", soy òscar, uno de los tres componentes del equipo."sopa" es un modesto programa de radio de la emisora local del prat de llobregat. eso sí, claro, tenemos un blog (ajajá), y todos los meses premiamos con nuestro premio pato-cuchara a un sitio/web que rezume buena poesía por todas partes... y ahí quería ir a parar. resulta que pepe, mariano (los otros dos "soperos") y yo, por unanimidad, hemos decidido otorgaros el pato del mes de mayo por vuestra extraordinaria labor en radio nikosia. la mala noticia es que no se trata de un premio remunerado, tan sólo podemos ofrecer, hasta ahora, nuestro pequeño archivo adjunto con la imagen del premio pato-cuchara, como orgullosa y humilde muesca para vuestro sitio.hoy, 1 de mayo de 2008, comunicaremos la noticia en nuestro blog (podéis ver los sitios premiados con anterioridad en la columna derecha del blog).en serio, amigos y amigas, enhorabuena por ser tan normales, tan extraordinarios y permitirnos participar a todos, como oyentes y fans de vuestro programa y actividades, en la construcción de un mundo mejor, más sano, sin prejuicios...lo dicho, muchas gracias y felicidades!òscar (y pepe y mariano).Prueba nuestro caldo de verso en "Sopa de poetes" (www.elpratradio.cat) o en el blog http://sopadepoetes.blogspot.comNos sentimos muy honrados. Vivan los poetas pato-cuchara.

lunes, 28 de abril de 2008

David Campos: He tropezado con publicidad de Matutano


La ociosidad es la madre de la filosofía.
Thomas Hoobes


Crujen los cerdos del arroyo,
Crujen palomitas de maíz calcinadas en goteras,
El cine es una escupidera vieja pelada como Cuando
El viejo se masturba
Delante de la televisión,

La luna cede ante la soberanía
De la copa de coñac,
Y el árbol del miedo es también
Un vibrador sin pilas, ¡Ten cuidado
Con la brisa, que trae remordimientos
De conciencia y pizzas
Sin cocer!, ¡Joder que amarga
Es la asamblea de los que vomitaron
Sonrisas cínicas!, Piensa antes
El movimiento,
O la cena
Brillara por su ausencia,
Brillará por su anillo,
Brillará el ojo, Crujen los cerdos
Del arrollo, Crujen supositorios grandes,
Brillará un coño desilusionado,
Los preservativos en los grandes almacenes
Y en las heladerías, Fóllatela.
Crujen periódicos malditos,
Crujen fóllatela,
El cine es un neuroléptico lleno
De consonantes vacías de vocales,
La frase es un insulto De la
Copa de coñac,
El cine fue ayer, hoy
Las pizzas sin cocer, Llora
El movimiento de la bruja del ático, Crujen
balcones de Karatecas afeminados, ¡Joder que amargo es
el estiércol y el vibrador
Del camino de la tarántula!

Crujen los cerdos puercos,
Joder, Fóllatela, Cumpleaños feliz,
Crujen los cerdos delgados,
Cruje mi vida.
Cruje.

jueves, 24 de abril de 2008

David Campos: MISIVA

Queridos amigos y amigas
Un comunicado lleva consigo
El sabor de la lágrima y la mierda
Cuando miro las noticias

El sabor del euro y el dólar
El sabor del abuso
El sabor del cerdo y el siglo

Querido compañero
Querida amante y compañera simpática
Querida basura del primer mundo
O del hogar tranquilo

Te resumo mi noticia
Te alerto y te suministro
Tu dosis de drama o de tragedia
Necesaria para relamerte
Y conquistar al amigo

Hay un gran manicomio oscuro
Entre otros manicomios del mundo
Yo lo creo
Que lo llaman OPEN DOOR
Entre tanta mierda y desaprensivos
Oscuros
Como la falta de luz
Como un pelo del culo

Donde la gente vive hacinada
Donde el ser humano está encerrado
Donde se vulneran los derechos humanos
Donde el hombre es menos que un perro
Donde la persona es una mosca o una cucaracha
Donde no se llora por un polvo o una caricia
Y no es para reír

Porque
Queridos escuchantes agraciados del mundo
Queridos intelectuales o demás

El ser que allí vive son los
Locos del mundo
Los del ingenio y la diferencia
Los de la risa y el llanto

Oprimidos
Por los cuerdos y sus normalidades violentas
Y sus ficciones de perfección tranquila y mesurada

Allí piensan los doctores
En términos como
Esquizofrénicos
Insensatos
Enajenados
Más agudos
Menos agudos
Como en la mayoría de sitios
O en la academia de genios

Pero se olvidan de la dignidad del ser

Mientras los pacientes
Están desnudos en las jaulas

Ya no tan igual a todos

Así mismito
En pelota picada
Sin quejarse
Todos allí

Tosiendo enfermos
Vomitando enfermos
Cagando enfermos
Meando enfermos

Están comiendo la comida del suelo
O del lavabo
Bebiendo de la taza del water
Y durmiendo en el suelo

Algunos sangran de heridas
Hematomas
Golpes
Heridas incalculables
Como de un palacio su precio
Como no debería ser

Y nadie cura a nadie

Porque los psiquiatras ilustres
O no ilustres
O la mafia psicótica
Multinacionales que absorben ejes
Mejor no hablar

Porque yo no sé lo que pasa

Estos diferentes locos
Están desesperados tranquilos
Sin pedir nada más a la vida
Pero sufriendo más que cualquiera de nosotros

Están en esa clínica Open Door
Miles de personas sensibles
Conscientes de que su manera de soñar
No es la de los demás
En la clínica Open Door

Pero recibiendo amargamente
Represiones y golpes de los cuerdos
Así siempre así ha sido

Y sintiendo amargamente
Mierda y tratamiento

De los mismos cuerdos del dólar
De los mismos cuerdos de valores
¿Adaptables?
Sustituibles

Hay gente llorando

En la casa del rico
Hay gente cenando
Que no quiere saber nada

Mientras cuando pienso
Aquí y allá
Agacho la cabeza

Pensando
En todos esos hijos de puta
Que no comprenden
Lo que pasa
En la clínica Open Door

Porque os tengo que decir

Quien quiera reconocerse puede hacerlo

A vosotros
Basura anquilosada
Cerdos amaestrados
Mierda entre mierda

Que cada día desaparecen tres nenes
Tres nenes que nadie busca
Tres pacientes sensibles
De la clínica Open Door
De la jodida Open Door

400 en lo que va de año
Ya han desaparecido más de mil en total
No se sabe cuantos
Argumentando fugas
Que no eran tales

Porque somos todos mierda
Y no nos hacemos caso los unos a los otros
Y es algo pequeño entre algo grande
Como tantas injusticias
Algo pequeño entre algo grande

O no sé porque
Porqué las cosas pasan
Porqué nos nutrimos del más desgraciado
Porqué abusamos del que no puede defenderse
Cuando deberíamos dejar sin dientes a más de un presidente
O al que va de líder y dice lo que hay que hacer
Y es un julandrón

Pues en esta clínica tan siniestra
La gente desaparece
De forma misteriosa
Y nadie sabe donde están los seres humanos
Pacientes

Pues yo te lo digo
Porque esta gente sensible
Este ser humano loco
Como tantos

Tal y como dijo
La doctora desaparecida
Del puto manicomio Open Door
Posiblemente muerta
Y las investigaciones

Los enfermos
Han ido a parar al:

TRÁFICO DE ÓRGANOS
PUTO TRÁFICO DE PUTOS ÓRGANOS

¿Qué decir de tanto abuso?
¿Qué mierda de mundo es éste anquilosado en un disfraz?
¿Qué hacemos con nuestro pensamiento infantil?
¿Dónde están los valores?
¿Dónde está el respeto?
¿Qué putos hijos de puta?

¿Esos órganos son para nosotros, los de la vida afortunada de los países más ricos?
¿Quién es el hijo de puta, dónde está?
TRÁFICO
TRÁFICO
DESAFORTUNADOS
MUERTE
Mundo al que nada importa

jueves, 10 de abril de 2008

Radio Nikosia, la voz como terapia


La voz y la cura, en la locura
Martín Correa-Urquiza




La voz cura. La voz habilitada, en acción, en pleno éxtasis de su decir liberado; cura. Es la posibilidad del habla lo que a veces define la posibilidad de ser, de estar, por contraposición a un no ser que deviene de la palabra acallada. “Digo, luego existo, luego soy”, bien podría ocupar el sitio del slogan de identidad en radio Nikosia, una de las primeras emisoras en España que transmite desde la llamada locura. En pleno centro de Barcelona, un grupo de personas que sobrellevan el diagnóstico de la esquizofrenia, buscan comunicar y comunicarse a través de las ondas radiales, como una estrategia en pos de de-construir las bases del propio sufrimiento y dar batalla a los molinos del estigma.
Y ser un poco loco a todos se nos ha pasado por la cabeza. Alguna vez.
Alberto – Radio Nikosia
“Nikosia es la última ciudad dividida. Por murallas, ideas, religiones y un supuesto abismo cultural. Creemos que de una u otra manera todos llevamos cierta Nikosia dentro de la geografía del cuerpo y la mente. Alguien separó en dos a Nikosia, pero nosotros viajamos constantemente a un lado y otro de esa frontera. Y es desde este dualismo, desde este vaivén que vamos aquí a contar nuestra historia; que es tan real y legítima como cualquier otra.”
(Texto con el que se inicia cada emisión de Nikosia)
La locura desde el yo
Desde los ojos de Alberto, la locura es como una bolita mínima de un extraño Pin Ball que golpea los bordes de los casilleros de la mente. Al menos, él dice que es con esa sensación con la que ha tenido que aprender a convivir en este pasar de los años. Con esa bolita que es sobre todo una incógnita aleatoria que draga el cerebro, que intensifica el miedo a uno mismo, y que va transformándose en una angustia inapelable que revienta cuando puede y como puede en forma de delirio o sus variantes. Es como “un nervio intranquilo, constante, que no cesa”. Y es entonces cuando la televisión habla, cuando las antenas vigilan, cuando los camareros se mofan, cuando la paranoia es un lugar común y la intranquilidad nace con el día. “La locura, dice, es un gran sueño del cual nos cuesta despertar, o del cual despertamos mientras todos los demás siguen dormidos. Pero también es una compañera con quien en definitiva hay que aprender a convivir, una compañera que incentiva sensibilidades, trae algunas satisfacciones y demasiados sinsabores.” Alberto habla con rapidez de cine mudo, como si existiese una multitud que lo busca para callarlo, se expresa así como si estuviese frente a la necesidad de decir todo lo que puede mientras puede, y entre tanto se lía su serie de cigarros cónicos. La boquilla es el mango de un siete de espadas, siempre lleva barajas para el cartón de las boquillas, por eso hay días en que llega fumando el oro, la copa.... El es parte de Radio Nikosia, es una de las 15 voces que una vez a la semana asaltan el dial de Radio Contrabanda en plena Plaza Real de Barcelona. Son 15 personas, a veces más, que se reúnen para darle forma a ese
intento de hablar de la locura desde la voz que la sufre, para soltarse a esa posibilidad de hacer un tipo de política de subsuelo, cierta militancia desde el margen que en definitiva aquí se reinventa como un tipo de catarsis que abre nuevas puertas. Radio Nikosía increpa a la locura, la cuestiona, se refugia en ella, la expulsa, la redefine, la ubica en el lugar de lo normal, la abraza, convive con ella y su vaivén; la padece. Es un espacio capitaneado por personas cuyo sentido es en este caso comunicar y comunicarse como una manera de desarmar los andamios de su malestar; personas, que tal como dice Víctor, nikosiano de la primera hora; “no logran adaptarse al absurdo de lo cotidiano, a ese absurdo que el resto del mundo ha naturalizado como lo normal”.
Estructuralmente Nikosia es una radio dentro de otra. Es una emisora que se articula como un programa único y unitario, que transmite en vivo los miércoles de 16:00 a 18hs a través de la sintonía de Radio Contrabanda (91.4 FM) desde febrero de 2003. Y contra el pensar común, los programas no se cuelan hacia el desbande o el descontrol o el sinsentido, no hay en el éter una forma desquiciada, ni obsesiva, ni paranoica, no; por el contrario, lo que se emite es el resultado de un hacer que tiene que ver con un tipo de lucidez guardada, con trastabilleos, vaivén y timideces, pero sobre todo con una particular manera de andar resolviendo el mundo. Es la voz de la locura desde ella misma y dejando atrás a todo mediador institucional o científico o familiar. Si para la psiquiatría, los redactores de la radio entran en los parámetros de lo que se define como esquizofrenia, para Nikosia y los oyentes son personas en primera persona, subjetividades peleando un rol en lo social, un espacio desde donde decir ese tanto que decir que guardan desde que cayó el diagnóstico como sentencia de crimen no cometido. La consigna primera es luchar contra el estigma que socialmente cubre la idea de locura, y Nikosia habla de ella, desde la subjetividad más pura; la desatendida.
Nikosia nació en febrero de 2003 impulsada por dos antropólogos y un psicólogo, director de la Asociación Joia, la institución que da apoyo a la experiencia. Surgió readaptando al contexto sociocultural de Barcelona, la propuesta de Radio Colifata, una emisora que viene funcionando desde hace ya más de 12 años en el Hospital José T. Borda de la ciudad de Buenos Aires, Argentina, y que se ha ido transformando en uno de los pilares terapéuticos para gran parte de
los pacientes. Con el tiempo Colifata, Nikosía y otras radios similares de Europa y Latinoamérica, han ido tejiendo sus redes, solidificando lazos con el objetivo de aunar esfuerzos, intercambiar material, experiencias y apoyos. Es una manera de crecer también transversalmente.
Cuenta Víctor, uno de los redactores fundadores, que los programas de Radio Nikosia son monográficos; unitarios que hablan sobre la “risa”, la “melancolía”, el “vicio”, el “delirio”, etc. Cuando la locura fue el tema, en mayo de 2004, las definiciones hablaban sobre todo de experiencias individuales; fue un momento en el que la vivencia subjetiva se transformó en reflexión teórica: “La locura es un espejo esquivo en manos de un perfeccionista idiota como yo” contaba Pau, y los demás lo acompañaban: “La locura es como un funámbulo andando sobre la cuerda floja...” prefería Santiago, “La locura es sufrir y hacer sufrir sin saber por que” decía Félix, o es “un estado de ánimo que algunas personas tienen el privilegio de conocer que pude ser tratado o no” soltaba Cristina, o es “Una atormentada forma de vida” según Rosa, o ese “Conjunto de limitaciones de las que intento sacar todo lo que puedo dentro de lo que sí tengo” para Víctor. Aquel día también quedaba claro que para muchos de los redactores de Radio Nikosía, la locura, más allá de sus manifestaciones negativas, era una puerta abierta a un nuevo tipo de sensibilidad, a una agudeza perceptual “no común en el resto de las personas”, y que el hecho de adoptar sencillamente una perspectiva positiva sobre el asunto, podría transformarse en una posibilidad terapéutica.
Estigmas y molinos
Para la antropología, la esquizofrenia, más que la causa de la acción de un gen determinado, es el resultado “de problemas existenciales y morales, de razones psicológicas y subjetivas, de presiones sociales, e incluso de estrategias de mistificación del sistema capitalista.” (A. Martínez, 1998). De alguna manera los participantes de Nikosia parecen acoplarse a esa vertiente, buscan explicar la locura enmarcada en un cierto tipo de determinismo cultural, más cerca de Foucault y su: “La locura no existe más que en una sociedad”, lo que vendría a ser lo mismo que plantear que “la esquizofrenia y los otros tipos de psicosis son dependientes de nuestras exégesis culturales y no independientes de ellas. Aunque si bien la naturaleza de la locura sería entonces, cultural. (A. Martínez, 1998), no habríamos de olvidar que hablamos de una forma de sufrimiento que no puede reducirse al nivel de la interpretación. Cristina, redactora de Radio Nikosia, decía en uno de los programas; “El sufrimiento existe y es real, lo que pasa es que aún no he podido determinar cuanto de este sufrimiento pertenece a la enfermedad en sí misma, y cuanto es el resultado de los momentos de rechazo, marginación y desprecio social por los que una persona en mi situación tiene que atravesar.” Desde esta duda surgía entonces una reflexión que intentaba rastrear hasta que punto el padecer de la locura es de causalidad o de naturaleza social-cultural, y de allí se abrían y se abren puertas. Porque es pensable la idea de que gran parte del mal-estar de los llamados locos surge del choque despiadado contra lo social, surge de la “confirmación” construida de sí mismo por la psiquiatría como un supuesto error, surge de golpear contra el espejo que es ese “otro” que nombra a la diferencia en tanto crimen, surge de tropezar desnudo con el juicio que silencia, des-legitima, quita
todo derecho ha ser poseedor de verdad y remueve los molinos del estigma. Y con esto como punto de partida, los participantes de Nikosia parecen ir tejiendo opciones a su malestar, que pueden vincularse a la búsqueda de nuevas instancias de participación social, de normalización, de reidentificación, de readaptación dentro del cuerpo de la comunidad. En la radio, por ejemplo, la posibilidad de la voz como parte de la cura se vuelve factible. El decir es vivido en Nikosia como un espacio de reivindicación, como una ventana desde donde trabajar para desarmar el estigma, desde donde tomar posiciones en un nuevo tipo de rol social, que es un hacer y la satisfacción de ese hacer vinculado a la oportunidad de ser (uno mismo) quien finalmente tiene el derecho a hablar de la locura, explicarla y contarla. La voz en acción valoriza al orador, lo sube a un estrado simbólico en el que se le devuelven sus atributos de persona, de individuo, se reconstruye su identidad como ser humano, como redactor de radio y como eje de un
determinado discurso válido en sí mismo y por lo tanto válido en tanto tal. En la voz que es escuchada empieza la constitución del “yo”, de una identidad que a su vez se confirma a partir del feedback. En definitiva, el “yo” en acción es el inicio de un proceso amplio de recuperación, es parte del proceso global de rehabilitación. Y si a eso se le suma la certeza de que el neuroléptico no cura, sólo neutraliza la “hiperactivación de las vías dopaminérgicas”, frena el delirio con una camisa de fuerza química, (Los muros físicos del psiquiátrico mutaron a muros químicos en forma de cápsulas cotidianas), es factible pensar como la voz en acto puede ser parte de la cura, puede transformarse en salud en movimiento.
En la radio los participantes abandonan el espacio del “ser o estar enfermo”, que inunda el resto de sus relaciones (psiquiatra, Centro de Día, familia) y vuelven al lugar del estar en tanto personas, con sus vivencias, experiencias y perspectivas sobre el mundo. Por eso quizás la razón por la que radio genere un cierto bienestar, surja de que se trata precisamente de un espacio que está fuera de lo clínico, de lo pautado clínicamente como terapéutico. Para Dolors, redactora, la radio es una instancia en la que “no me siento con la enfermedad, me siento como yo misma, como una persona más; es un lugar en donde poder ser yo misma, poder expresarme con total libertad mientras me siento contenida y respaldada por el resto de mis compañeros”. Para Alberto, Nikosia es un sitio en donde “me siento aprovechado, con algo que decir que es bien recibido por mis compañeros y la sociedad, aquí siento que no estoy echado a perder,... es como una gran familia, con sus rencillas, sus tiras y aflojes pero que en definitiva ha aprendido a caminar apoyándose en sí misma”. Es entonces cuando las premisas parecen seguir a Oliver Sacks al plantear que lo importante no es ya tanto la búsqueda de un remedio que todo lo cure, sino la batalla de cada persona por reorganizar su identidad en un entorno afectado y transformado tanto por sus propias proyecciones como por las visiones que de él se tienen. Un héroe en nuestro caso, y aquí parafraseo a Sacks, no es la medicina sino las propias personas que aprenden a transformar la diferencia en una capacidad para poder desarrollarse adaptarse y crecer dentro de lo social y dentro de sus propias mentes. Desarrollando esas capacidades, incentivadas, no sólo recuperan un espacio, y vuelven al proceso de la identidad en movimiento sino que se transforman en seres más “poderosos”, más fuertes en relación a sí mismo y a la constante fricción que es lo social.
Epilogo
“La locura es en una sociedad” decía Foucault, es en tanto es percibida como tal en el seno de la comunidad. Pero aún queda demasiada marcha antes de que como sociedad, lleguemos a permitirnos reflexionar sobre esa idea y en lugar de ver a la locura como una anomalía oscura, como ese error que aterra, se la acepte como una manifestación más del eclecticismo que compone a toda comunidad, como un síntoma de la diversidad, un lenguaje paralelo. Se la acepte también, es claro, sin olvidar la aflicción, los sufrimientos y las complicaciones que trae aparejada. La experiencia de Nikosia parece abrirse a esa posibilidad. Se relaciona con la locura desde una dialéctica esquizofrénica, (en términos “antiedípicos”), con idas y vueltas, identificaciones y rechazos, broncas y amores, odios, angustias y pasiones. La locura es (aquí) esa bolita del Pin Ball que hay que detener a tiempo, es una instancia sensible, una posibilidad telepática, un espejo esquivo, un funámbulo sobre su cuerda, una apertura a otro universo, un refugio en donde justificar los propios padeceres y contenciones, o como plantea siempre Alberto, una manera de relacionarse con el mundo como cualquier otra. No es casualidad que cuando se preparó aquel programa dedicado por entero a la locura, Cristina, nikosiana, citando a Foucault sin saberlo, terminara diciendo: “La locura no existe, existe gente que sueña despierta”.

viernes, 28 de marzo de 2008

Participación en el debate " territorios de la terapia" en la Universidad de Filosofia de Barcelona



Creo que es interesante hacer un comentario a un artículo de Deleuze, porque refleja el paso crucial de las sociedades disciplinares a las sociedades de control de hoy. De la represión en espacios cerrados a la terapia y el condicionamiento orientado a la empresa.

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Las sociedades disciplinares se limitaban a organizar los espacios cerrados (fábrica, escuela, prisión, etc..), el individuo pasaba de un espacio a otro, en cada momento empezando un nuevo ciclo.. Este sistema estaba totalmente orientado a mejorar la producción y a acumular propiedad.El capitalista es el dueño. El trabajador el siervo. El loco no producía, se le internaba.

Hoy la producción se realiza en el tercer mundo, aquí en nuestra sociedades de control simplemente se venden servicios y se compran acciones, todo orientado al producto, producto y empresa por todos lados, venta y mercado.En estas sociedades el objetivo ya no es bajar el salario y mejorar el beneficio, si no la empresa, todo orientado hacia ella, el salario al mérito, oponer a los individuos entre ellos, nunca se termina nada, todo es eterno, la escuela es permanente, la evaluación continuada sustituye al examen . El marketing es el que adquiere la función de control social, la empresa simplemente tiene administradores que regulan el sistema que les interesa. Collares para los presos en un futuro, intromisión de la empresa en la universidad, etc.

En este contexto de sociedad de control podemos hablar de sociedad terapéutica, o de intromisión terapéutica.Nuestra experiencia desde radio Nicosia al hablar de esta sociedad que con sus mecanismos de control, por ejemplo desde la medicina, es que quiere normalizar la conducta y adaptar al individuo a este sistema, controlarlo y normalizarlo sin definir siquiera la normalidad y con el estandarte de evitarle el sufrimiento pero alienándolo, y lamentablemente en muchos casos cronificándolo y estigmatizándolo desde la terapia y sus mecanismos psiquiátricos. Nuestra experiencia puede ser poco objetiva o academica pero ejemplar y útil.

Nosotros hablamos desde la experiencia y como colectivo y desde nuestras posibles divergencias.Pero creemos que esta obsesión por generar sólo espacios terapéuticos donde hay psiquiatras y demás trabajadores para nosotros, los diagnosticados, es absurda e inapropiada, si solo generamos espacios terapéuticos en los que hay uno que lo sabe todo y otro que no sabe nada no podemos desprendernos de nuestra calidad de enfermos, de nuestra etiqueta, ya sea esquizofrénico o inadaptado o depresivo, y es por ello, que apostamos por una radio libre, por una asociación cultural que apuesta también por el arte y la cultura no como terapia sino como alternativa, autogestionada y sin ninguna intromisión psiquiatrica.Nos decimos: los terapeutas son los guardianes del orden capitalista.

No puede ser todo una etiqueta de enfermos, ha de haber espacios de participación aunque difieran de los fines de la empresa, de la producción o de lo que sea, ya sea en el arte o en la denuncia por las ondas de la radio.Muchos de nosotros escribimos o pintamos o hacemos fotos o gestos o palabras y ese es un espacio no contaminado que acepta la diferencia y no la cuestiona, un espacio que difiere de la etiqueta y que nos llama persona.

Una de las características de esta sociedad terapéutica en cuanto a nosotros es la represión y el internamiento, los locos y los presos en ese estado viven una existencia parecida, hoy en día.La mayoría de nosotros hemos padecido medidas represivas, abusos, castigos y humillaciones por parte de este sistema llamado de salud mental.El que ha estado en una cárcel puede hacerse una idea de lo que es un psiquiátrico.Muchos psiquiatras olvidan al ser humano y sus padecimientos, llevados por la costumbre y la tradición, sin contemplar la hipótesis de que tenemos motivos para estar locos y enfermar y de que merecemos un trato digno.

Hay terapias alternativas que pueden estar bien, pero muy caras o escondidas.

En cuanto a los fármacos, dios por excelencia de la salud mental, una de las justificaciones que puede dar un psiquiatra es : estás deprimido por un desajuste bioquímico o lo que sea, necesitas tal fármaco, sabiendo que el fármaco no cura, alivia, y sin proponer ningún tipo de alternativa analítica en cuanto a los motivos y desajustes emocionales que te han llevado a tal situación. La empresa farmacéutica le ofrecerá al médico un viaje a no se que congreso y te acabará recetando lo que sea.Los efectos secundarios son muy dañinos e incluso humillantes, por ejemplo en lo referente a la sexualidad. Se ha llegado a estudiar que la mayoría de personas que utilizan fármacos durante un periodo de más de seis meses desarrolla movimientos involuntarios repetitivos o otros efectos secundarios como pérdida de capacidades etc.
Aún asi no hacemos proselitismo antifármacos si pueden ayudar, pero si denunciamos determinados abusos.

Se conoce que el prozac, por ejemplo, ha sido administrado a gran escala sabiendo la administración pertinente, la FDA ,de su principio activo dañino y pernicioso. Y peligroso, alucinaciones, psicosis etc…

Y así la mayoria de nosotros no tenemos mejor alternativa para evitar sufrir, o alejarnos de la anormalidad, que no es poco, que utilizar fármacos bienvenidos , recibir terapia, de aguantar de la manera más digna la exclusión y el imaginario en cuanto a la locura.
Muchas veces demandamos una ayuda quizás por desesperación que no sabemos a donde conduce.No puedes desconfiar de todo el mundo y es difícil orientarse o adaptarse, como en la vida, no sabemos cual es el mejor modo de hacer. Hay que decidir y a veces nuestras decisiones están en manos de no se sabe quien.

En resumen, tratamos de defender la diferencia y la anormalidad desde la experiencia clara y evidente de la que hemos vivido, dispuestos a responder preguntas y creemos que los propios usuarios de la red de salud mental, nosotros, tenemos también la palabra y somos capaces de organizarnos y reclamar o advertir con énfasis en esta posmodernidad que huele cada vez más a control o a remedio o chapuza o lo que sea.

miércoles, 26 de marzo de 2008

John Nash denuncia el 'estigma' de la enfermedad mental

El Nobel de Economía, que padeció esquizofrenia, confía en acabar con el rechazo


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Psicoticias-Alonso A./Juan L.
John Forbes Nash, el matemático y premio Nobel de Economía (1994) cuya vida se paseó por las pantallas de cine con el filme 'Una mente maravillosa', es un ferviente creyente en el progreso científico: "Los avances de la ciencia ayudarán a disminuir el estigma de las enfermedades mentales, como ya ocurrió con otros males, como las úlceras de estómago, que se pensaban que eran psicosomáticas y luego se descubrió que era una bacteria que se trata con antibióticos".


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NaPsicoticias/Alonsosh, a sus 80 años, sabe bien de qué habla. Su privilegiada mente le permitió elaborar complejas teorías de juegos matemáticos de estrategia que aún hoy siguen vigentes, pero durante dos décadas estuvo gravemente afectada por la esquizofrenia.
Fue en la década de los cincuenta cuando comenzó a tener delirios sobre supuestas conspiraciones y mensajes cifrados; el investigador veía espías que le seguían por todos los lados y se creía víctima de criptocomunistas, hasta el punto que llegó a pedir asilo político en Europea.
Como ha declarado en algunas ocasiones, gracias "al paso del tiempo" logró salir de ese a gujero negro que le atrapó en pleno vuelo de su carrera académica.
Psicoticias/Alonso A.

jueves, 13 de marzo de 2008

David Campos: La bicicleta




Podré tornar enrera quan estigui massa lluny,
podré tornar enrera quan sigui massa tard.

Sopa de Cabra


Subí a la bicicleta marca BH, modelo verde pequeña,
cuando niño, cuando niño alegre solitario,
con la luna en el cencerro y el cencerro
en el timbre de la bici, del trance de la tarde,
de la tarde y el polvo, del polvo y la desconciencia,
e intentaba pedalear rápido y no perder el equilibrio, con el cuerpecito
y la camiseta blanca, con el pantaloncito corto,

después de la foto con el cigarrillo en la boca
y el permiso de los del poder de decidir y los aplausos
y las golosinas del paladar y la lengua, esa lengua importante,
todo eso que se me escapaba
asesinando al aire, después de la diversión y los ademanes infantiles
que tanto envidio hoy y tanto respeto, con algo de nostalgia,
y el aliento impulsivo, impulsivo del bueno,
aún sabiendo del tiempo y de la nada
con afán de enaltecer la vida que tantas palabras optimistas requiere,
que vuela por segundos o menos que eso,
sin nadie saberlo,

con un reflejo de higo y el ser en la recolección de las moras,
del suelo al árbol, del marrón al verde, del verde al azul del cielo,
tal vez una diversión de marioneta o una pregunta
sin respuesta, eso, tal vez una pregunta que no renuncia,
aún sabiendo de la falta de fin, en esa multitud de fines salubres,
del asco y el triunfo, del asco y el aburrimiento,
de todo lo archisabido,
del asco y el conflicto, del conflicto con el espejo,
del conflicto con la cultura, del conflicto de género, de la imposibilidad de tener ganas de saber,
del asco y el futuro,
del asco y el asco,

yo,
pedaleando, sudando con placer, alcanzo
los fines innecesarios, por placer, sin necesidad,
derrochando, tal vez como debiera ser, sí, así
sin saber que pronto será la hora del trabajo, tal vez mañana,
del capitalismo sucio, del capitalismo que destruye
porque ya no sabe donde colocar sus excedentes, que hacer con su basura, sus desechos,
abusando
del ser humano enfermo, todo un sistema
que construye ciudades blancas
que parecen hospitales saturados, espacios de intrusismo y condicionantes,
delimitando la energía de la acción altruista,
altruista desconsiderada y por lo tanto ética,
condescendiente,
con la mirada de sorpresa del paseante anónimo, del sujeto, del personaje,

yo intentaba no caer, iba encima del aparato de la técnica verde,la bicicleta,
pedaleando con fuerza, rápido,
caigo otra vez,
sin pronunciar palabras tales como: mierda,
por desconocimiento, por ignorancia,
en un ejercicio voluntario(el de aprender a pedalear por ejemplo), de aquellos
que en la madurez no se repiten:
el conocimiento por el conocimiento, tal vez el poder, sin yo saberlo,
ejercicio sano, sin molestias,
como un hombrecito, yo el árabe,
el diferente, el oscuro, el gitano,
así, con los demás niños, interrelacionado en el espacio,
en el espacio donde estamos todos,

enajenándonos los unos a los otros,
con la suspicacia o el desconocimiento, construyendo
tejados de papel y guerras de acero,
donde tal vez se sufre también,
como en aquella predicción del oráculo falso, con los niños
que al parecer sabían de razas y colores,
sin yo saberlo,
el catalán, sin saberlo,
la plazoleta estaba ardiendo de gente, los papis de los demás sonrientes,
la yaya parecía joven y sus mejillas blancas
perdían su color de nácar y volvían con prisas al rojo,
nos habíamos olvidado todos ya
de la asistenta social, del dinero y los dolores,

yo no sabía,
yo no sabía nada de oficios, yo veía pasar gente,
la yaya adelantaba una pierna para volver a la palabra
después del descanso, yo escuchaba y seguía mi tejemaneje pedaleando,
el bullicio rondaba y el sol lucía colores mate y alegres,
pedaleando, miraba hacia arriba como en aquel cuadro de Miró,
el niño y el perro, el niño y el sol, la comunión, el amor,
hacia el rojo y el círculo, cuando niño,
sin saber, marca BH,

y pedaleaba, y caía al suelo, a la arena, la mejilla marcada,
insistiendo en apretar los dientes y no llorar, insensatamente,
desde la nunca- liberación, y levantarme y volver a intentarlo,
yo el niño, el niño pupas, allí estaba la mama: ¡levanta, ánimo!,
acababa de salir de la cárcel la mama, yo no sabía de porras
ni de violencia, yo no sabía nada,
nada de sombras, nada de barrotes, de crueldades, miraba a los niños,
me parecía que los demás sí sabían de bicicletas,

y volver a caer, y levantarse, sin saber que este movimiento
iba a ser eterno, un juego del sino de la vida, de la vida que no se repite,
tal vez, sin yo saberlo,
como se repite ese preciso movimiento, del caer, del levantarse,
del haber perdido ya algo,

la mama si era rara, la mama atracaba bancos, era morena y guapa,
tal vez había sufrido mucho, yo no sabía nada,
en esa ciudad de cemento y entre tanto grito y agravio, tal vez se rebeló contra todo,
yo pedaleaba, no veía las llamas de fuego,
cayendo como una bestia, como un animal delicado,
tal vez como un niño,
sin yo saberlo, entre miradas desconocidas y entusiastas
de aquella tarde incomprendida, entre momentos
de descaro y de placidez, de las madres y las abuelas,
de la locura y la infancia, del delirio
en sí mismo.
Al final: aprendes,
al final: pedaleas,
al final: corres.

miércoles, 12 de marzo de 2008

David Campos: Trabajaba en un Bar-Restaurante pero no cenaba


lúcido
no tenía nada
y paseaba el idiota con la inercia de un caminar defectuoso, tarado, en mal estado, prendido de una irrealidad amarga que hace sonreír primero, feliz, para dejar luego vestigios de tedio, para después sentir en oscuro, pensar en oscuro y decirse a sí mismo que no merece la pena

vivía rítmico en la ciudad sin hablar apenas, solo hablaba cuando era necesario equivocarse
y reía y reía él mismo, la flor, el afrodisíaco, sin saber de la muralla, de la pared que separa sueño y realidad, imaginación y verdad inconclusa deforme indeterminada
más sonreía enseñando los dientes carcomidos el tonto
paseaba tieso con la seguridad propia del manipulable, un tipo de seguridad absurda, débil, inocente
paseaba erguido e insuficiente
todo
para luego, para más allá, para siempre
para dejar vestigios de llanto de dolor de pastillas
y volver a errar desde la triste
desoladora mediocridad
y sufrir demencia sufrir depresión sufrir ostracismo marginación incomprensión
reía el imbécil
no tenía nombre no servía para nada
paseaba con el llanto en el interés de forma animal sin pensar siquiera que los demás eran seres humanos
los demás eran seres humanos
eran seres en el interés afectivo en el interés de descanso de espacio de belleza
eran seres como él en casa, en la cama, con la inercia de un caminar defectuoso, efímero, intrascendente
no sabía lo que era el progreso
el progreso la voluntad la fuerza reía
sonreía abiertamente hoy para llorar vestigios, huellas, erosiones y más pastillas
mañana
paseaba
a carcajadas
con los ojos abiertos desorbitados perdidos
para llorar mucho
para llorar mañana

David Campos : El lugar del juicio


Era el lugar del juicio,
una oficina impoluta, limpia como cuando tienes algo que esconder, como cuando quieres sugerir una impresión favorable, con la mira hacia un fin más oscuro, de aquellos que van por dentro y nunca salen a la luz pero que resienten y destruyen sin conocer nadie de donde viene dicha fuerza.
Presidía un representante del comité de la razón, vestido de uniforme y con dos medallas relucientes únicas, una en la que ponía credo y otra en la que ponía dogma. Estaba protegido por los celadores de la normalidad, cuyo trabajo era escribir mentiras sin cesar que sus mentes ideaban para hacer posters y colgarlos de la pared que el comité de la razón evaluaba y escogía para asegurar el buen funcionamiento de la máquina y el mantenimiento de la jerarquía. Y en última instancia había una masa de gente poliforme sentada en las sillas sin hacer nada más que aplaudir insistentemente y sin descanso.
Eran el todo, eran la verdad absoluta, y en este ambiente decorativo y paisajístico represivo, llego el loco, el insensato.
Entró en el ámbito de lo que él había entendido siempre como lucidez, y nada más llegar sus oídos se resintieron amargamente de los aplausos de la masa, desproporcionados, y de sus ojos empezaron a brotar lágrimas amargas y una fijación total hacia todo aquel arsenal de mentiras colgadas de las paredes.
El que presidía, en un ademán presumido, preguntó:
- ¿Eres como nosotros?
El alienado, suspirando, derrotado, exclamó:
- Sí, soy como vosotros, quiero ser como vosotros.
En ese momento, todos los celadores de la normalidad escribieron en sus posters: mentira, mentira, mentira, mientras la masa aplaudía y reía.
El loco gritó:
- ¡Por favor, clemencia!
Nadie se conmocionó, estaban haciendo su trabajo, estaban juzgando, con toda su conciencia analítica, de la medicina.
El de la razón emitío la sentencia:
- Serás internado y aprenderás a prescindir de tus sentidos, serás estigmatizado y ridiculizado, llevarás una vida miserable, como la mayoría de tus camaradas, y vendrás una vez al mes a vernos en este mismo lugar para agradecérnoslo.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Princesa Inca





Alamedas y psicotrópicos



Hay un frío,

un viento,

una locura concedida,

la tierra ha puesto nombre a mis manos

dejando que tus palabras me surquen,


como equilibrista al borde del hilo

escucho mi temblor de adolescencia mal construida,


hay gente que nació sin nombre

y le pusieron la estaca

en un corazón de niño adormecido,


gente que caminamos soñando verdades,

calculando lagos en los que pudimos ser felices,

calles que siempre se llamarían


unas aire, las otras nunca,


gente que balancea el cuerpo sin retorno

al par de miedos, fuegos, lagunas blanquiazules.


Hay ojos que son ciegos viéndolo todo,

luego existen ojos que ven todo y acaban cegándose.


...

Hay luchas que han de construirse.

Hay que agarrarse al recuerdo y volver a soñar,


saber que él ya no estará en tu cuerpo

pero el suyo bebe insomnios parecidos,

mira los cedros raros de aquel paseo

y no olvides jamás que él te dio su vida,

aunque ahora te sientas una niña

violada, vacilante y sin vestido,


que tiembla cuando la abraza un hombre

ensoñado de violencia y espejismo.

Princesa Inca
Cuadro de la mujer-nube del genial René Magritte

David Campos: "Proverbio bajo efecto de fármacos"


Me pregunto:
¿Si soy superior, como que soy inferior?
Me respondo:
Porqué estoy vivo.
Me pregunto:
¿Si soy bueno, como que voy a la cárcel?
Me respondo:
Porqué no estoy solo.
Me pregunto:
¿Si razono, porqué enloquezco?
Me respondo:
Porqué amo.
Me pregunto:
¿Si sé, como que no sé?
Porque me da igual.
Me pregunto:
¿Porqué tanta mierda?
Me respondo:
Porque soy un maleducado.
Me pregunto:
¿Por qué bebes?
Me respondo:
Porque tienes un vicio.
¿Por qué tienes un vicio?
Y a ti que te importa.
¿Tienes pelos en el coño?
Cuando no me depilo.
Me pregunto:
¿La poesía es esto?
Me respondo:
Y la filosofía y el arte.
Me pregunto:
¿Follas?
No, miro.
¿Chupas?
No, hablo.
Me pregunto:
¿Y este odio?
No me respondo.

lunes, 3 de marzo de 2008

David Campos: "Ponte calzoncillos negros en la primenra cita"


ANUNCIO: la piedra en la cabeza, después de todo,
como muro en derrocado
y arena en las sienes simulando
andrajos que estuvieran puestos para ahuyentar mamíferos
polvorientos en cruces demagogas de folleteo y mamoneo;
¿Qué quiere decir hombre, mamífero, que quiere ser quien quiere ser hombre?
¿Y esto a que viene?
Esto quiere decir que estoy triste, que no tengo la llave, que no sé lo que digo,
que no sé que es un discurso coherente, que miro tus ojos, que saco un platano
cuando abro la bragueta y un ser indeciso renace con un estilete en el bolsillo,
tal vez demasiado lúcido, tal vez sabio, tal vez fluctuante, discontinuo,
el hambre es así;
ANUNCIO: un hombre sin miedo, cachas como un negro deportista con ojeras
antioxidantes y duro de trabajo, dice:
que cene su padre, que no que no, que a la mama ni mirarla, sagrada, que el camino es un colgante de la virgen o un san Pancracio, que un tanga negro utilizo de toalla.
ANUNCIO: un gato que maúlla, las sierpes del holocausto repetidas una y mil veces para mejor entendimiento,
medio mundo atragantado y un teléfono
que se oculta tras un panfleto político: yo en elecciones
a dormir, no lo recomiendo, aunque fuera ecológico;
ANUNCIO: medio mundo atragantado,
tantos hombres que buscan su sitio entre la mierda,
tanto poder injusto, ¡despierta!,
tanta televisión e ignorancia, tanto, tanta;
yo, en el sofá;
tengo miedo, ¿tú también?,
tú no tienes miedo porque no has nacido, a ti me dirijo, hacia ti esta flor dibujada, este
detalle de manicomio, este fornicio del papel suave, tu nombre no dicho es un melocotón;
sí, es verdad, a veces el mar agiliza un oleaje digno
de los mejores palacios e institutrices incitando a mentes perversas
para balancearlas en un mismo tempo
que no reniega dentro del sino de los burdeles, en una intemperie del eterno retorno;
pero yo tengo miedo, ¿qué es el sistema?, ¿existe?;
y es entonces cuando mi alma quebrada dibuja calzoncillos negros
para la primera cita plagiando al número uno, el kie, el que no eliminan,
el que no va cagado, para confesión del infante y devaluación de la moneda:
la economía es para limpios..
ANUNCIO: es mejor lo nuevo, lo indigno ya no sirve, lo nuevo calcinado en un gesto que no se contradice, un pasatiempo que oculta
túneles de metro, una mujer cansada que va a parir carreteras y caminos,
una palabra que tiene miedo, una frase que no rotula un significado,
y yo aquí temblando, soy un cajero automático, la gente viene a mí, sacan y se van,
el romanticismo que requiere mi espíritu estaba dentro del falafel que te comiste,
aunque lo reclame, está dentro de ti, y yo miro tu vientre, y yo sufro cuando miro al paquistaní que esta aquí mismo,
en el locutorio;
ANUNCIO: perdonad mi lenguaje pero viene el truño, está al llegar, viene
con una bailarina de ballet, la fábrica queda lejos, parece un dibujo de don nadie,
arte sin nombre,
una parada de autobús y un taxi;
cuánto atrevimiento, la religión fue antes de ayer
y el mundo parece un collar de perro, ANUNCIO: el truño colgando, he decidido que todos seamos
verdaderamente iguales: igualitos:
truños blandos, duros, indecisos y de primer orden, como la lógica;
ANUNCIO: una canción nunca oída está por llegar, no dudéis, puede ser, muerte el capital, muerte la propiedad, arriba la jeta, una paloma vuela difundiendo paz,
¡PUTA!, es la misma que se me cagó en el pelo,
voy a dejarlo, anuncio: voy a dejarlo.

jueves, 28 de febrero de 2008

David Campos: LOCO


El hijo de la gran puta nos miraba y parecía un agravio que viniera desde la eternidad.
-¿Es qué provocar violencia es lindo, o mejor acercarse a la estufa?
El hijo de la gran puta cortaba el pan y nosotros renegamos sin disimular.
Un individuo que decía:
-¡Córtalo con la polla, no seas tímido!, y el hijo de la gran puta soltándole ahí mismo una hostia va y dice:
-¡Tú, abogado de las causas perdidas, cómeme el rabo! ¿Es que claudicar es feo, o que todos comamos del estiércol y chupemos alguna que otra polla con asco imitando al verdadero y único poeta también lo es, en un desahogo del lenguaje?
-¡Asume lo duro y constrúyete a ti mismo, todo es azar!
¿Nadie sabe?
Nadie sabe.
Siempre lo he dicho:
Todo es contradictorio, nada tiene sentido, tal vez un cabello rizado, tal vez unos ojos negros.
El hijo de la gran puta elimina bragas y calzoncillos, crispando la frase
-¡Mírame como un cuerdo y aguántate los pedos, así es el sistema!
El hijo de la gran puta parece dormido, es hora de escapar.
-Paga la cuenta tú, que yo tengo morro.
A rezar:
-Padre y demás: lo mío para mí y lo del hijo de la gran puta también.
¡Pum!¡Plaf!, hostia.
-¡Toma colleja!
El hijo de la gran puta está mosqueado.
Después de sacarse los mocos empiezan las libaciones, y el determinismo.
-Todo está dicho, mañana nos vemos.
-Eso lo dirás tú, que yo me voy de vacaciones.
Uy,uy,uy..., la mirada del hijo de puta genera aplausos peloteros.
-¿Es verdad aquello de la guerra?, yo no he visto nada.
-A callar y al consumo, a comer, demente, ni guerra ni sapo, al pillaje.
Uy, uy, uy..., que vienen los chistes. Si aguanto me compro un auto.
A escuchar, a escuchar..., a escuchar canciones, y a los demás que les den por el culo.
Uy, uy, uy..., la filosofía en pleno auge, el hijo de la gran puta contento.
-¿Es que si comento, soy comentarista? ¿Nadie sabe?
Nadie sabe.
Más de uno se volvió loco, así de repente.
El hijo de la gran puta es dios.

domingo, 24 de febrero de 2008

PRÓXIMAS ACTIVIDADES DE NIKOSIA


17 de mayo del 200, sábado: dentro de un taller dedicado a nuevas formas de ciudadanía, se exhibirá el documental de Adriana Leira en FEM'ART2008: Mostra d'Art de Dones. En Hangar, Barcelona, a las 19 horas.


9 y 16 de mayo del 2008: La Salud Mental es un programa de dos conferencias organizadas por el sindicato CNT-AIT de Figueres. El viernes día 9 a las 19,30 horas, una conferencia sobre Infància, joventut i salut mental por el trabajador social Josep Alfons Arnau.El viernes día 16 a las 19,30 horas un grupo de reporteros nikosianos compartirán su experiencia con una intervención titulada El revés del tapiz de la locura. Todos los actos tendrán lugar en el salón de actos de la Biblioteca Municipal Fages de Climent de Figueres situada en Plaça del Sol número 11.


7 de mayo 2008: En León, proyección del documental El revés del tapiz de la locura, con la presencia de su directora Adriana Leira y los reporteros Princesa Inca y Víctor.


22-24 marzo 2008: Radio Nikosia intervendrá en las jornadas estatales de la AEN (Asociación Española de Neuropsiquiatria) que se celebrarán en Girona los días 22, 23 y 24. El 23 se realizará un taller de radio conjunto con las emisoras hermanas de La Puerta de Tanhausen, Ens Patina l´embrague y La Paella. Los redactores cubrirán el acto realizando entrevistas a las principales figuras. El lema de las jornadas es "Integrar, innovar, cuestionar".


1 marzo 2008: Fiesta de Inauguración de la Asociación Cultural Radio Nikosia, maratón nikosiana con la actuación de El Tío Carlos. Espai Bocanord (metro Horta) a partir de las 20,30.Espai Jove Boca Nordc/Agudells 37-4508032 - Barcelonahttp://www.bocanord.org/


26 febrero 2008: Estreno del documental El Revés del Tapiz de la Locura de Adriana Leira.A las 17,30Espai Jove Boca Nordc/Agudells 37-4508032 - Barcelonahttp://www.bocanord.org/

domingo, 17 de febrero de 2008

David Campos: "La gran idea lírica"


Tenía, yo el perfecto, yo el creador, yo el comedido,
El gran poema azul, la gran idea,
La gran disertación lírica,
El meridiano trance entre la realidad de oferta y el delirio,
Toda una obscenidad medida con reminiscencias de pájaro herido,
La gran obra que trasciende lo humano para dejar el nicho ya reluciente, ya comunicativo, ya lagrimoso, ya sonriente,
Donde ya la gente que se autoproclama honrada deja las flores…
La llave suprema que lleva al éxito, al reconocimiento humano comprensivo,
Al compañerismo, a la comunión con la otredad verídica,
A la mente confusa que irradia seguridad de sauce,
Como una especie de ying yang malhumorado que abdica para dar paso a la caricia y nunca a la apostasía.

Yo que lo tenía todo en la cara,
En la mirada y el genio,
En la muerte insalubre que renace demasiado viva,
En un poema de Lorca pianístico, o de Pablo de Rocka,
Tan sólo faltaba el último peldaño,
La última curva desnuda,
El último paso predecido por el anónimo, nunca por el ganador, nunca por el triunfador,
Y aquella verdad lírica que algunas veces alguien reconoce,
Sólo faltaba la concreción del ser,
El pensamiento mágico que da paso a la praxis de la poesía lírica real,
Para provocar la sonrisa abierta y el asco en algunos, así, tan así,
La creencia de infante en otros, condescendiente,
Y buscar el empujón que te eleva hasta encontrar tu altura.

Pasar del pensamiento a allí,
Al lugar de la obra completa,
Al pensamiento que se transmite,
A algo que piensa ya por sí mismo,
A algo que no da igual,
Blue Note, Misia…
Pero yo quería, con toda el alma y el corazón,
Con toda la luna y el sol,
Con toda el alma y el ano,
Y aquellas cosas difíciles para el intelecto y la bestia,
Así tenía que ser.

Fue entonces,
Cuando puse la mano rugosa en mi pene,
Y en vez de coger el bolígrafo negro
Para dar paso al verdadero momento del éxito y la confirmación,
Decido masturbarme mirando algunas bragas y algunos chochos
Y renuncio sin querer
A la trascendencia
Mientras decididamente me toco los cojones con ganas,
Y me olvido del gran futuro y del poema,
Del éxito y los amigos,
De la trascendencia y el dinero,
De la cultura y el hombre,
Del arte y su política,
De la estética,
Para hacerme una humana paja y olvidarme de todo lo importante,
Correrme con los músculos rígidos
Mientras pienso cosas complejas apta para usuarios de la pornografía,
Y ser un don nadie,
Una sobra, un heterogéneo,
un impulsivo sin máscara y comúnmente,
Un psiquiatrizado,
Que ya no llora,
Que apenas piensa,
Que tan solo gime.